miércoles, 29 de septiembre de 2010

Jefe de campaña de Enrique Peña Nieto



No lo digo yo. Lo dice Andrés Manuel López Obrador como parte de su spot político titulado "10 puntos para transformar a México":



"[Enrique] Peña Nieto va a ser el candidato de Televisa a la Presidencia de la República... Ya la oligarquía tiene candidato..."



"[Carlos] Salinas de Gortari es el jefe de campaña de [Enrique] Peña Nieto, y Televisa la encargada de la propaganda [política]..."


Tan fuertes han sido estas declaraciones que ahora el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha pedido, al Instituto Federal Electoral (IFE), detener la transmición del mismo, no vaya a ser que los miembros de la oligarquía se molesten con las declaraciones de AMLO.

Este es el México "democratico" en el que vivimos, y al que Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto pretenden seguir explotando, robando y saqueando, como en las buenas épocas del PRI.


Saludos.

lunes, 27 de septiembre de 2010

El padrino de la Patria



No lo digo yo. Lo dice el caricaturista Manrique, en su colaboración para Reporte Índigo, que parodia políticamente el hecho de que Carlos Salinas de Gortari fuera invitado por Felipe Calderón a las celebraciones por el Bicentenario de la Independencia de México.



Vergüenza debería darnos a todos los mexicanos que este criminal fascista se paseé impunemente por México, asistiendo a todo tipo de eventos y celebraciones, en lugar de estar recluído en la cárcel.

¡Viva la impunidad, viva México!


Saludos.

martes, 16 de marzo de 2010

El verdadero gobernante de México



No lo digo yo. Lo dice y corrobora el periodista Álvaro Delgado, en su más reciente artículo publicado en la revista Proceso, el cual, por ser tan importante, presentamos de manera íntegra:

El 3 de agosto del año pasado, un mes después de las elecciones, se escribió en este espacio: “Entre impotentes y resignados, los propios panistas asumen que, en menos de tres años, el gobierno de Felipe Calderón está exhausto, rendido, agonizante y aceptan que, después de la catástrofe electoral del 5 de julio, la capitulación menos costosa es ante el Partido Revolucionario Institucional (PRI) porque lo contrario implica una ignominiosa caída en medio de un país que él ha destazado.

“Por eso reaparece, exultante, Carlos Salinas. Para asumir el control. No sólo del PRI, que ya lo tiene, pese a los pataleos de Beatriz Paredes. También la conducción real del PAN.

Salinas es ya el administrador del poder en México. Y el gran elector en ambos partidos: En el PRI, Enrique Peña Nieto, al que ya se le cree escriturada la Presidencia de la República, y cualquiera en el PAN, que al fin será sólo comparsa: Juan Manuel Oliva, Ernesto Cordero o, como se perfila, Alonso Lujambio Irazábal, un ‘peñanietito’ cualquiera.

“Las cosas, pues, se van acomodando.

“Y por eso hay que darle la bienvenida a Carlos Salinas, quien públicamente se coloca como el jefe de jefes del entramado de intereses al que Calderón no sólo ya no es funcional, sino estorboso.

“Después de aisladas apariciones, para ir dejando atrás el exilio al que lo obligó el repudio popular --que no ha amainado--, Salinas irrumpe para salvar el resto del sexenio de Calderón, que será ‘presidente’ sólo formalmente y para efectos de desahogar, legalmente, la agenda legislativa que orquestará el nuevo gerente de las elites.

“¿Qué agenda? Por supuesto una que no será en beneficio de la mayoría de los mexicanos, sino del grupo depredador que está instalado en el poder desde 1982 y del que Salinas ha sido, desde entonces, personaje central, particularmente después del fraude de 1988 y el cogobierno que estableció con el PAN para ‘legitimarse en el ejercicio del poder’.

“Por eso no hay que perder de vista los puntos comunes de las agendas del PRI y del PAN, particularmente la del segundo, en especial la que tiene que ver con el sector energético cuyo esquema privatizador fue, en general, vencido el año pasado (2008), pero que en el siguiente o los siguientes periodos legislativos se pretende volver a impulsar para beneficiar a los magnates que encumbró el salinismo.

(…) Por supuesto que la agenda de Salinas no se limita a seguir depredando los recursos de la nación, sino también a poner remedio a algo que tiene enfurecidas a las elites por la torpeza de Calderón: La carnicería entre las bandas del crimen organizado y los cuerpos policíacos, que ya toca también al Ejército. Y no porque a los magnates les interesen las violaciones a los derechos humanos que comete la tropa, a menudo contra la población más vulnerable, sino porque le minan sus ganancias las extorsiones y los secuestros.

Salinas ofrece administrar también, como lo hizo en su sexenio, el crimen organizado para que opere con acotamientos y sin causar matazones, secuestros, extorsiones y balaceras de manera indiscriminada, así como en el Estado de México de Peña Nieto. Al fin que, para él, política y crimen son sinónimos.

“¿A quiénes identifica Salinas como obstáculos para ese afán desnacionalizador? Evidentemente no a los serviles priistas ni a sus cómplices del PAN, sino a quienes frenaron, en el terreno de las ideas, la primera intentona --el año pasado (2008)--, en el debate convocado por la Cámara de Senadores, y con la movilización popular.

“¿Y por qué reaparece Salinas justamente en Oaxaca, cuyo gobierno de Ulises Ruiz no escatimó atenciones? La maniobra no puede ser más nítida: Fue a identificar a su oponente político real, de gira por los municipios gobernados por usos y costumbres: Andrés Manuel López Obrador.

“Guste o no, esa es la real disputa…”

Siete meses después, ratifico lo que escribí, con el añadido de que se suma al elenco de prospectos presidenciales del PAN el secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix, y sobre todo el impúdico trueque PRI-PAN para aumentar los impuestos a cambio de que el PAN franquee el paso a Peña Nieto, del que hay inclusive constancia documental.

Es decir, la influencia de Salinas en los dos partidos y los dos gobiernos es inequívoca: Apoderado y asesor principalísimo de Peña Nieto, que también incluye al tío de éste Alfredo del Mazo, ha contado para sus arreglos en el PAN con Diego Fernández de Cevallos y Fernando Gómez Mont, cuyos contubernios vienen desde hace casi un cuarto de siglo.

Gómez Mont, cuya renuncia al PAN fue una pantomima que sus amanuenses tratan de dar rango de honorable, firmó como “testigo de honor” el pacto con Peña Nieto, el 30 de octubre, dos meses después del cuarto informe de gobierno de éste, en cuya ceremonia diseñada para la televisión participó, como “invitado de honor”, nada menos que Fernández de Cevallos.

Poco después de la falsa renuncia de Gómez Mont al PAN y antes de conocer a detalles el contubernio para franquearle el paso a Peña Nieto, un amigo de Fernández de Cevallos, Juan José Rodríguez Prats, le dijo al reportero: “Siento que Diego ya arrió sus banderas de panista”.

--De plano.

--De plano. Ir al informe de gobierno de Enrique Peña Nieto es una traición. Peña Nieto es el candidato de la ultraderecha, detrás de él están los intereses más nefastos y sucios del país. ¡Cómo puede ir!

Contó que, después de que supo que asistió al cuarto informe de Peña Nieto, habló por última vez con Fernández de Cevallos: “Le dije que tenga autoestima: ‘Qué desgracia que tu lema de un México sin mentiras sea una mentira’.”

--¿Qué le respondió?

--Nada. Se quedó callado.


Y esa es la historia real de lo que ocurre en la política de México en nuestros días. Por supuesto, los medios de información guardan silencio de todas estas marranadas, hasta muy pronto, cuando Carlos Salinas de Gortari presente su nuevo libro y se convierta, no sólo en el verdadero gobernante de México, sino en una especie de gurú político que atienda todos los problemas del país y encuentre soluciones para ellos.

El paso siguiente, por supuesto, será presentar oficialmente a su ahijado político Enrique Peña Nieto, e imitando a Vicente Fox, nos diga que si seguimos por ese camino, México será un país mejor. Así de vomitivo y de patético. Pero ustedes, sigan votando por el PRI.


Saludos.

lunes, 8 de marzo de 2010

Jefe de campaña de Enrique Peña Nieto



No lo digo yo. Lo dice Carlos Navarrete Ruiz, Presidente del Senado de la República, en sus declaraciones al periódico El Universal:

Navarrete aseguró que durante la boda de la hija de Manlio Fabio Beltrones, en junio de 2008, Carlos Salinas de Gortari se le acercó para convencerlo de reunirse con el gobernador del Estado de México (PRI), Enrique Peña Nieto.

"Salinas de Gortari anda ahí de su jefe de campaña, haciéndole el trabajo. Puedo decir con conocimiento de causa que el señor anda de jefe de relaciones políticas de Peña Nieto. ¿Cómo no lo voy a saber si tuvo la desfachatez, ahí en una mesa pública, de irme a platear que me reuniera con el gobernador?", reveló Navarrete.

[...]

"Esa precandidatura está sostenida con miles de millones de pesos, con acuerdos con poderes fácticos, con acuerdos mafiosos con gobernadores, ha hecho todo lo que está en su poder, legal e ilegalmente, para posicionarse".

El senador dijo que si este grupo llega a Los Pinos otra vez, México tendría una regresión de "fatales" consecuencias: "no creo que se este preparando el regreso de un grupo progresista o nacionalista revolucionario, no. Quien esta preparándose para el regreso es un grupo que representa el pacto oligárquico en el país".


Este tipo de declaraciones provenientes de un miembro del PRD no son nuevas, apenas un mes atrás, Graco Ramirez llamaba la atención sobre el regreso de Carlos Salinas de Gortari a la arena política.

Lo que no deben olvidar tanto dirigentes como miembros del Partido de la Revolución Democrática es que Salinas de Gortari fue quien les robó sus primeras victorias electorales, y que en su sexenio fueron asesinados más de 500 miembros de dicho partido.

Ahora que Carlos Salinas de Gortari opera como el coordinador de campaña de Enrique Peña Nieto, el PRD debe hacer un llamado enérgico a la sociedad para recordarle quién fue en verdad Carlos Salinas de Gortari, subrayando su pasado obscuro, represor y anti-democrático.


Saludos.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Criminal, corrupto, desmemoriado



No lo digo yo. Lo dicen los lectores de El Universal que han puesto en entredicho las declaraciones de Carlos Salinas de Gortari sobre la "mexicanización" de los bancos, siendo que él, como Presidente de la República, fue quien privatizó la banca mexicana y entregó la mayoría de los bancos a sujetos con poca moral, sumamente ambiciosos y corruptos quienes provocaron el desplome de la banca y la crisis económica de 1994:





No hay que olvidar que en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari fue el periodo en el que se volvió a privatizar la banca, nacionalizada en el sexenio de José López Portillo, bajo reglas poco claras y licitaciones amañadas:

Durante el sexenio o administración del presidente José López Portillo, en 1982 la banca se nacionaliza, acción que desembocó en un conflicto con la clase empresarial y a la postre, ya en la administración de Carlos Salinas de Gortari, se volvió a privatizar la banca.

[...]

En 1994 emerge la crisis del sistema bancario mexicano, derivada cuando personas físicas y morales se vieron imposibilitadas de pagar sus deudas por la devaluación del Peso y el disparo de las tasas de interés, pero a ello se suman una serie de irregularidades en cuanto a la administración de los bancos, entre ellos: autopréstamos, prestamos cruzados, operaciones con empresas fantasmas y desviación de fondos, entre otras.

[...]

Como ejemplo está el caso del banquero, Carlos Cabal Peniche, detenido en Melboure, Australia, y posteriormente extraditado a México, cuyo caso es muestra patente de impunidad. Dicho personaje fue acusado de haber robado 700 millones de dólares de dos bancos durante la administración del presidente Carlos Salinas de Gortari. En ese sentido podríamos agregar a los casos de Ángel Rodríguez “El Divino” y Jorge Lankenau.

"La Banca en México". Miguel E. Berumen Barbosa.


Ahora, Carlos Salinas de Gortari quiere reinstaurar a particulares mexicanos en la banca de nuestro país para que vuelvan a cometer fraudes, triangulaciones de capitales y robos, al amparo de las autoridades corrompidas, y con cargo final, por supuesto, al erario público, es decir, a los impuestos que pagamos todos.

Esto es sumamente grave porque anuncia de manera peligrosa cuál será la política económica que seguirá Enrique Peña Nieto si logra llegar a ser Presidente de México.

Votar por Enrique Peña Nieto es votar por el modelo económico de Carlos Salinas de Gortari, es decir, por las privatizaciones amañadas, corruptas y criminales que endeudan más al país y que nos perjudican a todos los mexicanos.


Saludos.

domingo, 31 de enero de 2010

Asesino, magnicida, corrupto



No lo digo yo. Lo dice el periodista José Luis González Meza en su libro Un asesino en la Presidencia (1996), documento que dio a conocer a la opinión pública el hecho de que Carlos Salinas de Gortari, cuando era niño, había matado con un rifle a su empleada doméstica.

El libro, en palabras de su propio autor, le costó tres golpizas, cuatro atentados de muerte y la necesidad de emigrar hacia Estados Unidos con todo y su familia.

Por supuesto, esto fue después de que José Luis González Meza rechazara trabajar en el equipo de trabajo de Carlos Salinas de Gortari, además de negarse a recibir un cheque cuantioso de manos de, su propio hermano, Raúl Salinas de Gortari:

Raúl [Salinas] me dijo – “Mire Licenciado esto lo resolvemos, véngase para acá, va a trabajar con nosotros...” Me acuerdo que tenía una chequera de un banco americano, me la puso y me dice -“Póngale ceros licenciado” me negué diciendo que no era mercenario y que lo único qué yo quería es que me dejarán trabajar. Le dije, usted déjeme trabajar en la oposición no se preocupe y yo no publico el libro.


Sin embargo, José Luis González Meza siguió con la publicación de su documento desde Estados Unidos, después de recibir varias golpizas, y de pedir asilo político:

En aquella época yo hice una descripción del México que vivieron los asesinatos, más de 500 de personas del Partido de la Revolución Democrática, la falta de garantías, la tortura. A mi me ayuda en mi asilo político, American Watch, Amnistía Internacional, y una fundación que se llama “Robert Kennedy” que se dedica a defender los derechos humanos que son violados en los distintos países ¿Por qué? EN virtud de toda la documentación que llevaba, las golpizas que me habían dado y contaba también con un certificado qué me había dado el Memorial Hospital de Miami, testigos, pruebas, llevé también periódicos.


Pero la saña en contra de este periodista no terminó allí, y el régimen de Carlos Salinas de Gortari intentó, incluso, culparlo del magnicidio de Luis Donaldo Colosio:

De repente me caen a la casa en Jalisco y Orizaba en Ciudad Madero, para decirme que tenía que comparecer en la PGR sobre una averiguación pero no me dijeron de qué se trataba. Llegué a las 10:00 de la mañana, dejé gente buena afuera esperando por mi, cité a la prensa, y me soltaron a las 2 de la mañana cuestionándome qué yo era uno de los autores intelectuales de Luis Donaldo Colosio.

Quieren saber quien es el autor intelectual de la muerte de Luis Donaldo Colosio? Anótele señorita: Es chaparrito, está pelón y orejón y está en Irlanda y se llama Carlos Salinas de Gortari. ¡Ya no gasten!

Al final, ¡infelices! Me muestran una carta qué supuestamente yo le envié al asesino Mario Aburto, felicitándole por su acción y remitida desde Laredo Texas, jamás viví ahí y la letra tampoco era la mía. Y en ese momento solicité la presencia de un calígrafo y así fue, ¡cabrones! Ahí estaba yo haciendo la pinche carta. Me preguntaban y yo les decía qué les respondería porqué no tenía nada qué ocultar, estuve asilado en Estados Unidos y además no tenía porqué matar a éste buen hombre y por si fuese poco, jamás regresé a México. A él lo mató Salinas porqué era un buen hombre.


Pero esto no es cosa del pasado, tal como afirma José Luis González Meza en la entrevista que le realiza María Jaramillo Alanís:

-Como dicen los abogados, ¿cuál es la litis de su próximo libro?

-Tendrá qué ser nuevamente el hombre que maneja éste país, desgraciadamente, Carlos Salinas de Gortari: Carlos Slim Helú, es un títere, Roberto Hernández Ramírez de Banamex es un títere y los Zambrano y Don Maseco, es decir toda la fauna, los delincuentes de cuello blanco. Ramírez de Banamex tiene denuncia ante la PGR por narco, los Salinas también, Slim lava dinero en el país, pero el más rico es Salinas de Gortari por qué el privatiza y les pide un porcentaje.


La misma estrategia que utilizó Carlos Salinas de Gortari en su sexenio frente a la Presidencia de la República, la está imitando a la perfección Enrique Peña Nieto, actual Gobernador del Estado de México, al permitir las privatizaciones de las vías públicas, la privatización de la educación superior y un constante incremento en el precio del transporte público. Mientras constructoras, escuelas privadas y transportistas contribuyan económicamente para su campaña para la Presidencia de la República, no hay problema alguno, ¡que el pueblo se joda!

Enrique Peña Nieto es el ahijado político de Carlos Salinas de Gortari, y de llegar a ser Presidente de México, el salinismo privatizador y corrupto se hará dueño nuevamente del país.


Saludos.

jueves, 7 de enero de 2010

Aliado de la iglesia católica






No lo digo yo. Lo dice el Profesor Lorenzo Meyer, de El Colegio de México, en la mesa de debate político organizada por la periodista Carmen Aristegui:

Salinas, cuando se sintió débil, le pidió a la iglesia [católica] que actuara, que fuera uno de sus aliados. Y de allí en adelante, ya no se ha parado. Y luego, viene el PAN que tiene desde el principio una relación muy cercana con la iglesia... Para coronarse con Peña Nieto, que es más panista que el PAN. [Peña Nieto] fue a hacer lo mismo que Fox, darse su besito frente al Vaticano. Las fotografías de Fox y Martha Sahagún frente al Vaticano y la de Peña Nieto y su novia y su familia en el Vaticano ya no son muy diferentes.


Por eso, Peña Nieto, imitando el actuar de su padrino político, gobernará junto con los jerarcas de la iglesia católica, hará caso a sus peticiones y pretenciones, y terminará por destruir el mito del "estado laico mexicano".

Votar por Peña Nieto es votar por un nuevo Salinas. Por ello, todos nosotros debemos estar alertas.


Saludos.